martes, 5 de enero de 2010

LAS TRES MENTIRAS MÁGICAS


Año 666 del Calendario Pasionario. La República Independiente del Cañam está de luto. La mujer del Presidente, con gran influencia política (muchos aseguran que la mayoría de decisiones era ella quien las tomaba) acaba de fallecer. El parlamento está dividido. Por una parte los partidarios de festejar el nacimiento de la criatura que dio a luz antes de morir. Por la otra, los radicales pro-corónicos, proclives a sacrificar a la recién nacida y reinstaurar la monarquía. La tensión aumenta por momentos. El grupo parlamentario Cañámico organiza asambleas secretas para restablecer el orden en la República y proteger a la pequeña de posibles atentados monárquicos. La decisión de sacar a China de Cañam de territorio hostil es unánime y se revela inminente. Un Comité de Sabios es nombrado por el Presidente para hacerse cargo de la embarazosa situación, y acaba delegando en el Camarada Porro de Cañam para encargarse de la Secreta Misión.

El Plan consiste en llevar a China hasta la frontera con el Reino Dictatorial de Existo, para pasarla en relevo a la Resistencia Republicana del Pensamiento, resquicio libertario de lo que en tiempos mejores había sido una República amiga. El Camarada Pienso, líder de la Resistencia, tomaría las decisiones oportunas para atravesar el Reino con ella y establecer un plan de evasión. Todo quedaba a la espera de lo que el nuevo jefe de la Misión determinase.

Ante los continuos ataques directos contra la Familia de Gobierno, por parte de la Organización Radical Corónica de Cañam, el Presidente acaba cediendo a las peticiones de la ORCO, declarando Estado De Sitio y convocando Elecciones Generales. El fin de la República parece acercarse. China de Cañam, conducida por el más fiel de los ministros cañámicos, puede ser salvada, en caso del retorno del Monarca, cabeza de ORCO al poder.

Porro siente la carga de su Destino, pero sobre todo el presagio del fin de las Libertades Republicanas. El golpe de Estado no tardaría en llegar. Primero fue la República Poligámica de Mhaoú y poco después le tocó el turno a la que reclamaba sus pasos. La Monarquía Totalitaria, parecía marcar la nueva era. Los calendarios empezaban a ponerse a cero, a favor de Reyes y sucesión por vía sanguínea, como si se tratase de una extraña enfermedad hereditaria. La nueva Peste llevaba Corona, ostentaba riquezas, se olvidaba del pueblo, y no paraba de extenderse, lo que hacía la epidemia aún más agresiva. Los romanos sólo habían aportado un toque refinado al resto de monarquías. No parecían obsoletos en materias de dogmas religiosos, pero eso los hacía aún más crueles. Lejos quedaban ya los tiempos de la Federación de Repúblicas Socialistas y la nueva tendencia privaba las libertades individuales sin reparo alguno.

* * *

Entre divagaciones existenciales interrumpidas por el placer de su pipa de Cañámo, o por el deber de las necesidades alimenticias de la pequeña, el primer día de viaje le resultó liviano, y las inquietudes por la inestabilidad política de su querida Tierra, se iban suavizando gracias a las caladas del precioso tesoro de los Campos Cañámicos. Aunque sobre todo, por su férrea voluntad de no entorpecer la Misión con episodios de nostálgica sensiblería. Tres días a pie, y al cuarto consiguió en trueque un camello, a cambio de una considerable parte de su reserva de hierba. Semana y media duraron las tribulaciones del Camarada Porro en solitario, y al llegar a la frontera, hizo como convenido. Dirigirse a la torre Este y sentarse en el suelo a fumar de su pipa con la niña en su regazo.

La noche avanzaba, y horas antes del alba, una mujer de belleza insuperable se le acercó. Arrodillándose a su derecha, se presentó como el Camarada Pienso, la solución a su espera, convino en deslizar su mano a través de la túnica del expectante Porro y en presionar con delicadeza su arma vital hasta endurecerlo lo suficiente como para podérselo llevar a la boca. El regalo que le estaban haciendo a China de Cañan con su unión, no tenía precio. Tradicionalmente, no se podía presenciar escena parecida, hasta al menos tener seis años, a no ser que la criatura tuviese la suerte antes, de ser testigo de un eclipse lunar, circunstancia que no estaba sucediendo, en cuyo caso se adelantaba su educación permitiendo su presencia. El Camarada Pienso acababa de fomentar la unión de Repúblicas, no sólo formando parte de la comitiva de evacuación de China de Cañan, si no sellando la confianza política con el Acto del Placer Absoluto, tras lo que Porro correspondió grato, situándose entre sus piernas cambiando la pipa por labios más cálidos

Tras el Hecho, Porro tuvo la agradable sorpresa, segunda del amanecer, de no tener que deshacer el camino andado en soledad. La misión lo incluía en más que pasar el relevo. El objetivo más próximo consistía esta vez, en hacerse con un nuevo camello y seguir las tribulaciones hasta la última de las resistencias republicanas, en el Reino de Casto. Pero antes, y siguiendo las Tradiciones intimistas de la Tierra en la que se encontraban, tenían que meditar durante un día entero, bajo los efectos del Verdadero Pensamiento, polvo prensado de hongo vespertino. Tenía la peculiaridad de crecer las noches de luna llena cada vez que llovía. Su escasez aumentaba su fuerza y las raras tribus nómadas que lo utilizaban para sus ritos, la apreciaban como el mayor de los tesoros. El sentimiento universal del ser humano y la respuesta a la cuestión existencial, eran revelados tras su ingestión. Sus efectos, extrapolados a la palabra, siempre parecían pobres, insulsos. Costumbre, que a las Tierras del Norte habían bautizado con el don del Pensamiento, nombre que se adquiría tras probar el más mínimo pedazo de la Seta de la Vida.

Tras el paso de una luna al albedrío del Polvo de la Sabiduría, echáronse al camino las tres piedras de la revolución, ahora, con un miembro más de la Comitiva, una camella dócil embargada a un pastor entre fronteras. Dos uñas del preciado bien del territorio recientemente abandonado, y un beso bastaron para hacerse con la nueva compañera de andanzas, portadora de nuevas aventuras y cansancios.

Dos semanas de viaje, catorce noches casi todas ellas en vela, otros tantos soles sorteando sofocos. Camino sin aliento, respiro de un paso que da paso al siguiente. Pausas escasamente elegidas para engañar al sueño, o jugar con el hambre. Rastro de humo de pipas de la ciudad de salida, en permanente movimiento, en compañía o sucesor de destellos de la reserva de Pienso.

La fatiga y los restos psicotrópicos del largo peregrinaje se vieron por fin recompensados, tras entrar en la primera aldea de las inmediaciones del Reino de Casto. Encontrar la pista del Grupo Subversivo que les iba a guiar en la nueva etapa hacia el final del Exilio, no parecía demasiado difícil. Se respiraba hostilidad hacia el Imperio. El Pueblo estaba dispuesto a contribuir, en lo que le fuese posible, al infortunio del Poder reinante. Con esa predisposición, no les costó en absoluto dar con el paradero del eslabón republicano. Los integrantes de la Resistencia ya habían organizado el siguiente y último capítulo. Delegaban, en representación del Colectivo, En Birra el Grande, luchador de fama extendida por los cuatro vientos, tan grande en bravura como en honor, perfecto amante, de miembro igualable a sus otras cualidades, inigualable contertuliano. El más bello de los ébanos de los confines Poligámicos y del mundo entero.

Tres días de descanso y acoplamientos sin pausa, para celebrar la Unión de Repúblicas multiterritoriales, esta vez con muchos más integrantes. Los cuidados expertos de Birra deleitaron las exigencias más ocultas de ambos. Juegos eróticos, intercambio de fluidos, y para reconstituirse, el Jugo Poligámico: Néctar de avena fermentado. Reparador del cuerpo y recreativo del alma. Birra el Grande, en todo, prometía un animado final a sus andanzas gracias a su conducta epicureana. Trataba por igual el hondo deseo de Pienso y las ardientes pulsiones de Porro. China de Cañam no podía haber sido más afortunada. Era testigo silencioso de la única verdad de la vida, lo que le daba origen y sentido. Nunca tres cuerpos estuvieron en tan perfecta armonía. El maestro de ébano, bebía el Jugo Poligámico de los pechos de pienso, absorvía el humo de hierba cañámica de los labios de Porro, y lamía el polvo del Pensamiento de las nalgas de ambos. Bacanal para los cinco sentidos que les prepararía para el ansiado final de la aventura.

Para el tercer camello bastó con embaucar a un encantador de serpientes que solicitó los servicios eróticos de los Tres Republicanos. También tuvo derecho a un pellizco de cada una de las joyas de las tres tierras, lo que le dejaría en un estado tan encantado como los bellos animales con los que se ganaba el pan.

Atravesarían desiertos de inmensidad, la Misión tenía su fin en tierras romanas, territorio desolado por el desánimo de otro régimen totalitario, que poco difería con las monarquías de las que procedían. Incontables lunas en vela, trueques para la supervivencia en el peregrinaje, dejando a su paso un sinfín de oleadas orgiásticas, experiencias psicotrópicas y la nueva creación de una leyenda naciente en la que Porro, Pienso y Birra predicaban el mensaje utópico de paz en el que la República se alzaría de nuevo en el mundo liberando a los pueblos de los regimenes que en la actualidad los oprimían.

Estabilidad política acompañada por el espíritu lúdico que los conducía al exilio de la pequeña, venerada a su paso, aldea tras aldea, en las que ya se le esperaba con generosa acogida. Coincidían las tribulaciones con el paso del Cometa de Nabor, cada vez más cercano a la Tierra, estudiado con esmero por todos los eruditos y celebrado con emoción por los lugareños. Ambos acontecimientos cada vez más próximos al final de sus andaduras, originaban fiestas profanas que intensificaban su frecuencia.

La energía del evento astronómico, la ilusión por la Utopía Republicana y el festejo cada vez más arduo en consumo de joyas de las tres tierras de origen, causaban un estado de éxtasis general y un aumento de la pelota de heroicidades y milagros de los cuatro tripulantes. Parecía asignárseles poderes sobrenaturales, y a su paso crecían visionarios beatos que olvidaban, muy a pesar de los causantes de semejante desgracia, el objetivo político de la misión que los albergaba, trasformándolo en un camino místico que insultaba las agnósticas mentes de cualquier persona con un mínimo de inteligencia.

Con resignación, a monta de sus tres camellos amigos, Porro, Pienso y Birra huían de su propio destino de convertirse en leyenda, y empezaron a esconderse en las últimas y escasas lunas que les restaban para el final del camino. Ajenos a las habladurías y falsos ángeles que parecían reproducirse a su paso, y anunciando el mismo como lo esperado en diversas escrituras,optaron por dejar de repartir estupefacientes, sin ello significar la restricción del consumo propio, lo único que les daba la fuerza de soportar el misticismo que les envolvía, y que les hacía cada vez más insufrible la existencia.

El rastro de la República, finalmente se adentró en Belén. Tierra de revolucionarios comprometidos que ya habían sellado su compromiso libertario de acoger a la pequeña, protegiéndola de atentados monárquicos y de fanáticos religiosos de las tierras de oriente de las que procedían.

La que podría haber sido una excelente Presidenta y salvar al mundo, tuvo que acabar conformándose con el más neutro de los anonimatos, lo que permitió que en ello no le fuese la vida.

China de Cañam, creció con salud. Sufrió el infortunio de ser mujer, el agravio de tener sangre subversiva en tiempos de obligada sumisión, y la desgracia del raciocinio de una mente agnóstica en momentos de adoraciones diversas. Y a pesar de la ventaja que le confirió su anonimato, siendo consciente que de no haberlo tenido podría haber empeorado su existencia y transformado el curso de la historia, su equilibrio mental fue envidiable, como remarcan los escritos del Libro Rojo.

No fue la salvación a los tiempos adversos, pero el espíritu permaneció, durante siglos. No en forma de fantasma institucional, reflejo imperialista de la verdadera Libertad de Culto que tendría que haber representado. No como una carga dogmática expuesta en una cruz de pecado, sombra religiosa de lo que debería haber sido el inicio de una cultura aconfesional. Y tampoco como el hijo de un Dios inexistente, preludio de una sociedad machista, cuando podría haber liberado a la mujer de su triste explotación a lo largo de la Historia.

China de Cañam, pasó sin pena ni gloria, arrastrando a la ilegalidad o inmoralidad lo que tendría que haber sido objeto de Culto: el trueque sexual, todo tipo de juegos eróticos, la igualdad entre sexos y razas, y los tres bienes que ayudaron a la creación de una leyenda tergiversada.

El Poder Del Mal
Te adoramos, Satán.

LIBRO ROJO
Cap.6 Vers.6 Let.6

2 comentarios:

عمَر dijo...

Ando con prisas, y el post deja mucho que desear, pero no quería dejar pasar este Día de Cabalgatas sin colgarlo.

No se trata de un escrito nuevo, pero me parecía que cerraba con gracia el ciclo navideño empezado con LA MUERTE DE DON DIONISIO. A pesar de tratarse de un Delirio pomposo, desordenado y bastante demagógico.

Ambos relatos carecen de fuerza, y el estilo los hunde en diversos pasajes, pero al menos expresa el conflicto que representan para mí estas fechas.

De lo nuevo, en cuanto pase la Epifanía prometo colgar lo reciente, tanto en pintura como en tinta.

Ando bastante perdido últimamente, que no es malo, porqué las musas me mecen durante los insomnios, pero el peso de sentarme frente al teclado me cierra los párpados, y prefiero ver lo que escribo.

Aunque no las celebro, espero que hayáis pasado unas felices fiestas, y lo que sí que os deseo de corazón, es que este 2010 si no mejor, al menos siga inspirando a la creatividad y a la constancia, que hacen que todo sea más soportable, y sobre todo que nos sigamos leyendo.

Xim dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja,ja, menuda mixtura metafórica te ha salido, muy bueno, yo tampoco celebro nada de todo eso, hace tiempo que paso de esas estupideces, el resultado que conseguí fue el de una Sagrada Familia Espiritual (que no terrenal de padre jose, madre maría y niño jesús) llamada:

Padre+Espíritu/Santa+Hijo

y ahí se quedó...

Muy entretenido y a ratos chistoso... Besotes

Xim