
en la actualidad mis necesidades son otras, y la energía para mantener al día este espacio con el único nivel de calidad que para mí sería aceptable, es demasiada, y en tiempos de crisis el ahorro resulta indispensable...
así que, os agradezco tremendamente el haberme seguido, tanto a los que me habéis leído en silencio como a los que me habéis hecho partícipe de vuestras opiniones, siempre generosas y alentadoras.
gracias de todo corazón.
quedan dos series abiertas que tal vez complete algún día, el trío de corazones y mis diálogos capitales, cinco escritos pendientes que convierten esta entrada en un posible hasta luego, con poema incluido que también cierra una serie que trataré de recopilar en poemario.
gracias de nuevo a tod@s.
besos y más besos.
con cariño,
hoy me levanto
y te pregunto sin boca,
¿qué es una noche sin sueños?
un palacio sin ventanas,
un acantilado sin rocas.
¿qué fue de las mañanas
con párpados abiertos,
con néctar en las copas?
¿por qué no sale el sol?
¿por qué ya no me tocas?
¿qué pasó con las tormentas,
lejanas y lluviosas?
pregunto y tu respondes,
silencio.
espero una respuesta,
tan solo llega el viento.
ansío ansiar
espero a esperanza,
madera sin tallar
que transformas en lanzas
para atravesar mi vientre,
vaciando mi templanza.
hoy me despierto
y te pienso sin cabeza,
te deseo ya sin ganas,
cementerio de belleza,
dónde los cuervos cantores
reinan con nobleza
arrebatándome el alma
cultivando en mí pereza.
me siento a esperarte,
como una luna sin cielo
en un horizonte sin montañas,
chequeando pasajeros
en un barco que no zarpa.
¿qué fue de los muelles con agua?
¿qué pasó con los puertos
que se hundieron en la nada?
¿dónde fueron los aciertos
que respiraban las algas?
¿dónde escondiste el desconcierto
al que sin ti me arrimaba?
¿que sucede con el dolor
cuando no se puede levar anclas?
y las nubes me responden,
por escrito,
en un papel en blanco
con una pluma sin mango,
que de nuestro buitre arrancaron
con cariño en los infiernos,
entre la carne podrida,
mientras se acababa el invierno.
hoy me incorporo,
avanzando sin piernas,
separando las sábanas
a mis llagas enganchadas,
corriendo las cortinas
sin levantar las persianas
de correas desconchadas,
roídas por la desidia.
y te recuerdo sin memoria
en el lago del olvido.
¿qué pasó con la euforia
de los niños prodigio?
tal vez fueron abortados
por no pedir cobijo.
¿qué ocurrió con la tristeza
de esos padres desolados?
¿se los bebió la pereza
por haber sido descuidados?
las fuentes están secas,
los caminos desiertos,
ya no quedan sorpresas,
ni animadores despiertos.
la vida cerró sus puertas
a los payasos ya muertos.
se acabaron las entradas,
se agotó el último aliento.
y te beso sin labios,
me correspondes,
silencio.









