PREGUNTALE A LA ALI Debió de ser en el taxi. No lo tendría que haber cogido. ¿A quién se le ocurre? Sigo sin entender cómo una ciudad tan Ideal como París puede permitir que un piojoso inmigrante consiga la licencia para ejercer el taxi. En Barcelona son mucho más estrictos. Claro, como hablan catalán, visten de Custo y sólo salen por bares de diseño... Claro, si será por eso... Paris, capital mundial de la moda. ¿Por qué le darán menos importancia a la higiene? Aunque lo cierto es, que no sólo pasa en Francia. El año pasado cuando fuimos a Londres de rebajas con Toti, también nos quedamos alucinados al ver que el taxista llevaba un polo Lacoste pasado de moda, posiblemente falso y a juego, para más inri, con su turbante como si estuviéramos en el Libro de la Selva... Pero claro, London es mucho más vulgar. Ellos lo llaman toque “grunge”, pero en mi pueblo se acostumbra a utilizar la palabra “hortera” o incluso "guarro".. Aunque por lo menos los ingleses no son tan cerdos como los taxistas gabachos. En mi próximo viaje haré como la Ali, únicamente me sentaré encima de un fiejo foulard de Hermès. Dice que parte del precio se debe a que al tejer la seda usan repelentes bacterianos, estos indios son la leche, lástima que les dé por disfrazarse cuando se instalan en Europa. ¿Cómo pueden ser tan IN en cuestiones esenciales de moda y descuidar el aseo al mismo tiempo? Aunque ahora que lo pienso no tengo ningún pañuelo viejo de la temporada pasada. ¿Servirán igual unas bragas modelo exclusivo de Victoria Secret? No sé si estarán tejidas en Francia o en la India, pero bueno siempre se puede probar... Aunque si fuese tan simple como llevar ropa de marca, ahora que lo pienso, no estaría en la dramática situación en la que me encuentro. Porqué si la memoria no me falla, me parece recordar que el día “D” llevaba mi traje chaqueta de Thierry Mugler, y si la teoría de la Ali fuese cierta, nunca me habría pasado nada... ¿O llevaba la falda Armani? No, no. Definitivamente me había puesto el Mugler, porque me acuerdo que me puse el desodorante de pelo suyo en el pubis, cuestión de ir íntimamente conjuntada. Al principio me escoció un poco, eso sí, parece ser que está hecho para la cabeza, pero al saber que el equilibrio cósmico estaba en regla al llevar todo a juego, se me pasó enseguida la preocupación. Tal vez fuese culpa del cinturón, no tendría que haber escogido el Prada, pero los zapatos me quedan tan monos ¿Dónde estarán esos Manolos? Hace tiempo que no los veo... No. El Prada no pudo ser... ¿Y si...? Mierda, la lástima es que no recuerdo que bragas me puse. ¿Llevaba bragas? A ver, reina, haz memoria: Te levantaste la falda y te aplicaste el aerosol que casi te deja rasurada, pero ¿bajo qué bragas lo hiciste? Ni idea. Vamos a ver, ¿qué día de la semana era? Espero que no fuese miércoles, por qué claro, los miércoles toca no llevar. La Ali dice que de vez en cuando tiene que respirar el tema o se te cierran los chakras. Y ella de todos los temas estos New Age sabe un rato... ¡Qué estuvo en Woodstock y todo!
Y pensar que de joven fue hippie... ¿Quién iba a decirlo ahora? Aunque conociéndola seguro que era hippie, pero eso sí, limpia. Fijo que se duchaba a diario. Te puedes vestir como un adefesio pero ir aseada. La higiene es fundamental. Menos mal que acabó reformándose, eso sí, porqué si no, no sabría que habría sido de mi vida. Ella que me ha enseñado todo lo que sé sobre moda, aunque en cuestiones de gusto haya superado a mi maestra, por supuesto... Ella que me llevó por primera vez a un SPA, aún recuerdo la mascarilla de caviar, uno de esos grandes momentos que hay en la vida... La Ali, sin la que no habría podido inyectarme botox en los noventa. Mi primer lifting también fue todo un éxito gracias a sus contactos quirúrgicos, y pensar que creía que era una leyenda urbana lo de los hilos de oro de la Deneuve... ¡Ingenua de mí! No. Me niego a pensar que pueda estar equivocada en algo tan básico y crucial como la teoría de los pañuelos Hermès. Claro, es que si los tejen en los Campos Eliseos, han de tener magia propia. ¿No los hacían en la India? ¿O es la tela lo que viene de allí? En fin, poco importa, ya sólo el venderse en un sitio con tanto glamour ya aporta magia. Como las velas del Marché de Noël de Bruselas. Sin ese espíritu navideño con el que fueron concebidas, nunca me hubiesen sacado de la depresión del 95. Seguí todas las instrucciones de la Ali, encender las velas con luna llena, una barrita de incienso al día de las de Sándalo, hechas en Casablanca, habiéndome asegurado que no habían sido tocadas por manos sucias, y eso sí, mis dos prozacs diarios. ¡Qué mala época aquella! ¡Gracias a las velas, que si no! Aunque también pudo influir en algo el Prozac, sé que no fue mano de santo, porque al tomarlo a diario desde que Luismi me ofreció el primero a los 17 cuando engordé aquellos dos kilos horribles, tampoco sentí una gran diferencia al aumentar la dosis.
La Ali, mi gran amiga, mi hermana. Ella que ha estado en todos los grandes momentos de mi vida. ¿Cómo puedo dudar, ni que sea un momento, de ella? Si dice que no hay que sentarse nunca sin haber extendido antes un pañuelo sobre el asiento, será por algo... La Ali no es de las que hablan por hablar... Aún recuerdo que el año pasado en el viaje a New York que hicimos por semana santa, compartió conmigo su bufanda D&G para sentarnos en el avión. ¿También la habrían tejido las indias de Paris con sus saris de Hare Krishna? Supongo que sí, la verdad, porqué si no, no creo que hubiese corrido el riesgo, y tampoco nos pasó nada entonces. Por cierto, hace tiempo que no veo a ninguna de esas indias, ¿He visto alguna vez un Hare Krishna en directo? Bueno, la verdad es que ya no me acuerdo, pero que más da haberlo visto de verdad o en un documental, al fin y al cabo es lo mismo, ¿no?
Tengo que llamarla esta noche para preguntarle lo que piensa. Aunque ¡Qué vergüenza! ¡Qué poco glamour por mi parte! ¿La decepcionaré por no haber hecho caso de sus sabios consejos? Mejor me lo callo, porque hasta una amistad tan profunda como la nuestra, puede llegar a tener sus límites, y mucho me temo que lo mío los superen.
A Toti también paso de contárselo, porqué conociéndolo, me hará pasar por el primer grado. ¿O es el tercero? Tengo que volver a ver Ally McBeal para no cagarla en aspectos legales. Imagínate que suelto alguna incongruencia en un Cocktail... ¡Me da algo! Ya me imagino a Toti. Interrogatorio infernal, cachondeo infinito y conclusión sexual, muy en su línea... Todo lo limita al sexo, pero también es normal, claro, tratándose de un hombre... La Ali me dijo una vez que el lóbulo frontal izquierdo de los hombres se encoge cada vez que tienen una erección, por lo que parte de sus neuronas se desplaza al miembro a través de la médula espinal. Y aunque no haya ido a la facultad, me lo creo. Le dedica mucho tiempo a la lectura de revistas científicas, como Cosmopolitan o Saber Vivir. Además su primer novio estaba en tercero de medicina, digo yo que algo habría aprendido. Y de todas formas, sabiendo que me dirá que lo “he cogido follando”. Y eso que YO nunca follo, únicamente hago el amor. Aunque los acabe de conocer necesito estar profundamente enamorada, o les amo o me es imposible tocarles, es que soy muy sentimental, ya me lo dice la Ali... El caso, es que si me pongo a pensar en los argumentos de Toti, tampoco creo que fuese posible, ya que en el último mes sólo he estado con un chico, con Diego. Y un chico que usa de forma integral perfume de Issey Miyake (me alegra saber que no soy la única que se perfuma los genitales), crema hidratante Shisheido, se depila y sólo lleva slips Calvin Klein, por no hablar de que debería cobrar por derechos de imagen al no vestir más que de Adolfo Domínguez, no puede contagiar nada malo. Además es de Barcelona. No. Sería imposible. Queda absolutamente descartado como responsable del problema actual. Así que no merece la pena discutir con Toti, ya que nunca lo entendería. Aunque si se lo pudiese contar a la Ali... No. Deja. Sería una lástima perder a una hermana por un tema tan banal.
De todas formas seguiré su consejo, o al menos trataré de adaptarlo. Sí. Me pondré Chanel nº5. Como lo hacen en los Campos Elíseos, igual que los pañuelos de Hermès y los cinturones de D&G, seguro que eso las mata. Aunque ahora que lo pienso, un perfume no se teje, pero seguro que al ser francés lleva el dichoso componente antibacteriano... Si sólo recordase como se llaman... Sé que Joaquín las atrapó en la mili, por sentarse dónde no debía, seguro. Pero tenían un nombre tan complicado... Si me acordase del jodido nombre podría buscarlo en la Wikipedia, aunque claro, de todas formas tendría que preguntarle a la Ali cómo se enciende el ordenador, dónde se encuentra el botón de la Wikipedia... ¡Buf! ¡Qué pereza! Seguro que me pregunta para qué lo quiero y podría llegar a sospechar algo. No. Mejor no me arriesgo. ¿Pero como se llamaban esos dichosos bichitos?